jueves, 21 de febrero de 2019

Alimentos germinados

Alimentos germinados




              Germinación: Es un proceso por el cual unas semillas se transforman en una planta. En teoría cualquier grano o semilla puede germinarse.


              En nutrición se utiliza la palabra “germinados” para designar el producto de cualquier leguminosa, grano de cereal o semilla sometido a un proceso de desarrollo del  germen, con el fin de conseguir brotes frescos aptos para el consumo inmediato.


              Cuando a una semilla le da el aire, el agua y la temperatura adecuada (entre 20º y 25º), en el proceso se libera una corriente de energía que hace que se convierta en una planta recién nacida, llena de vida. Es importante utilizar granos jóvenes de calidad biológica.
      

               En el proceso se multiplican las sustancias nutritivas, siendo estos brotes alimentos vivos y naturales en los que el almidón se ha modificado positivamente, fáciles de digerir y de asimilar por el organismo, con un sabor suave e intenso.

              Hay que diferenciar entre:

-  cuando la semilla, por efecto combinado del agua y la luz empieza a abrirse paso rompiendo la membrana exterior que la protege (ej.: garbanzo, quinoa, etc.)
-  El brote tierno que es el germen más desarrollado y del cual ya asoman unas primeras y nutritivas hojas verdes (ej.: granos de mostaza, de soja, alfalfa, de remolacha, de rábanos, etc).


             Los alimentos germinados son una excelente fuente de vitaminas A, C, D, E y B (pues durante el proceso de germinación la producción de vitaminas se incrementa entre 3 y 10 veces), proteínas (contienen todos los aminoácidos) y carbohidratos que se asimilan más fácilmente al descomponer el almidón en moléculas más sencillas.


            Tienen un buen nivel de fibra y son ricos en enzimas, clorofila y minerales. Favorecen los procesos digestivos, activan la regeneración intestinal, son antioxidantes y apenas tienen calorías..


            El consumo de germinados puede corregir algunas carencias de la alimentación actual. Se suelen consumir en ensaladas, en platos de verduras, sopas frías, rellenos de crepes, etc. pero siempre sin aplicar calor para que no pierdan sus vitaminas.



             Se pueden obtener germinados de diversos tipos de semillas:

-  Legumbres: soja verde, alubias, lentejas, guisantes, garbanzos, etc.

-  Cereales: trigo, cebada, maíz, avena, arroz, quinoa, etc.

-  Hortalizas: cebolla, rabanitos, remolacha, zanahoria, etc. NO tomates, NI patatas.

-  Semillas: alfalfa, pipas de girasol y de calabaza, sésamo, granos de mostaza, etc.


              De todas ellas las más comunes son los germinados de soja y de alfalfa, variedades que, ya elaboradas, se encuentran fácilmente en el comercio.

             Cada semilla aporta distintas vitaminas y proteínas vegetales, tienen un gran poder antioxidante y aportan también minerales como el hierro, el magnesio, el calcio entre otros. Por ello que es bueno organizar una ensalada con variedad de germinados que se complementen, siendo su valor calórico muy bajo, a pesar de ser nutritivos.




NOTAS:

1.   Estos germinados se pueden hacer en casa utilizando buenas semillas biológicas (remojadas y sin pesticidas), agua mineral o filtrada y luz. No siempre son fáciles de encontrar.

2.   Para mayor información consúltese el libro de Valerie Cupielard “Semillas germinadas y brotes tiernos”.



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