miércoles, 28 de julio de 2021

La pularda

 

directoalpaladar.com

          La pularda es una gallinácea engordada de forma similar al capón, con maíz, cereales y leche. Su carne es sabrosa y muy delicada.


cuisineactuelle.fr

          En Francia es famosa la "poularde demi-deuil" (medio luto), con láminas de trufa bajo la piel. Ello le confiere un color negruzco. Esta preparación fue puesta de moda por la gran cocinera de Lyon, la mère Brazier, primera mujer que obtuvo tres estrellas en la Guía Michelin de 1933.

La pintada

 


          La pintada común, gallineta, gallina de Guinea o del faraón es una gallinácea faisánida originaria de la antigua Numidia, que hoy corresponde a una parte de Argelia. En Francia se la conoce como "pintade" o gallina del faraón. En Italia se conoce como "faraona" o gallina de los faraones. Los antiguos romanos la llamaban gallina de Cartago.

          Esta ave ya estaba representada en los frisos de las pirámides de Egipto hace más de 40 siglos. Su carne era tan apreciada que parece que ya incubaban artificialmente sus huevos.

          Fue traída a Europa por los griegos en el siglo V a. C. El poeta latino Ovidio (43 a. C.-19 d. C.) cuenta, en sus poemas mitológicos "Las Metamorfosis", una hermosa leyenda griega sobre el origen de las manchas del ave sobre su plumaje grisáceo. Meleagro, rey de Calidón , en la Grecia central, muere asesinado a traición por su tío. Sus hermanas, las princesas, lloran tanto su muerte que Artemisa (diosa griega de la caza) las convierte en avecillas, las pintadas, siendo sus lágrimas las pequeñas manchas que decoran su plumaje. El nombre científico del ave es "Numida meleagris".

          Pesa entre 1 y 1,4 kilos. Debe comerse joven, mejor criada en libertad, con alimentación natural. La textura de su carne, deliciosa al gusto, se sitúa a medio camino entre la del pollo y la de la caza.

          Las pintadas pueden convivir con las gallinas domésticas, aunque son huidizas con las personas o si hay ruidos extraños. Tienen un chillido sumamente desagradable, un grito áspero y metálico que, según algunos románticos, podría emular el lamento de las princesas de Ovidio.

          Francia es el primer país productor de esta ave, que cría en reductos atendidos por especialistas. Se han ideado numerosas recetas para cocinarla.

La gallina

 

criadeaves.com

          La gallina es la hembra del gallo. Suele ser más importante por sus puestas de huevos que por su carne, que se emplea en cocina para elaborar caldos sustanciosos. Las que tienen grasa en el cuello se consideran las mejores para hacer un caldo casero. Si es joven admite las mismas preparaciones que el pollo.

          Parece ser que tiene su origen en el sudeste asiático.

          Según la raza, una gallina puede poner entre 150 y 300 huevos al año. En Japón hay una raza que pone huevos de dos yemas. Se exportó a Europa en el siglo XX, pero no tuvo éxito por el "miedo" al colesterol.

          Una anécdota curiosa ocurrida en Santo Domingo de la Calzada (siglo XII) cuenta que este santo salvó a un acusado de haber matado a un joven diciendo que no era cierto y que se vio cuando la gallina asada levantó el vuelo a petición del santo. Desde entonces la localidad es famosa pues "cantó la gallina después de asada".

NOTA

          En cuanto a qué fue primero, si el huevo o la gallina, yo creo que en el Arca de Noé los huevos no tenían cabida con tantas patas sueltas...

Otros apuntes sobre el maíz u oro divino

 

hortamar.es

          Ya comentamos que la palabra maíz es de origen caribeño y significa literalmente "lo que sustenta la vida". Es una planta anual con flores femeninas hacia la base y masculinas en la parte superior. El maíz es al mismo tiempo semilla y fruto. No contiene gluten. 
          
          El médico y botánico Andrés Laguna (1499-1560) fue uno de los primeros científicos europeos en estudiar los productos del Nuevo Mundo. Llamó al maíz despectivamente "trigo turco" y le auguró escaso futuro en el Viejo Continente. Dado el prestigio que el científico tenía en París, su opinión fue tenida en cuenta y no prestaron mucha atención a un alimento relegado al papel de forraje para animales. 
 
          Pasados los siglos, es el tercer cereal más cultivado del mundo (tras trigo y arroz), base de una cocina rica y variada en América y muy energético. La cocina europea lo adoptó ya el el siglo XX.

NOTA

          La forma más popular de consumo, en particular para el ama de casa, es la harina de maicena. También, las palomitas de maíz, que tanto agradan a niños y mayores.

Algunos personajes que hablan del vino

 

Sir Alexander Fleming: azsalud.com

          El doctor Fleming (1881-1955) comentaba que quizás la penicilina curaba a los hombres, pero lo que les hacía más felices era el vino...

          El poeta francés Paul Claudel (1868-1955) opinaba que un gran vino no era la obra de un hombre sino el resultado de una constante tradición. Y que había más de mil años de historia dentro de una botella...

          El Dr. José Mª. Simón Tor, haciéndose eco de las palabras del poeta persa Hafiz (siglo XIV) cree que los únicos amigos que no dan preocupaciones ni disgustos son el vino y los libros...

          El Dr. Pasteur decía que el vino es la más sana e higiénica de las bebidas...

          Tenemos siempre en mente las palabras de Don Quijote cuando le pide a Sancho que "sea templado en el beber, puesto que demasiado vino ni guarda secreto ni cumple palabra".

          El poeta José Mª. de Pemán dice:

Beber es todo medida:

alegrar el corazón

y sin perder la razón

darle razón a la vida.

          El rey Darío de Persia (550-485 a. C.) aseguró que él mismo redactó su curioso epitafio: "Aquí yace un hombre que ha sabido beber mucho vino, y lo ha soportado siempre sin perder la cabeza".

          En sus Epigramas, el poeta latino Horacio (68-8 a. C.) nos recuerda que el vino convierte en realidad los sueños, libera el espíritu de sus penas, devuelve la esperanza a las almas turbadas, inspira a los artistas, hace la fiesta grande, despierta la ternura, provoca pasiones y favorece los lances amorosos...

          El médico romano Galeno (siglo II) creía que el vino era la nodriza de la vejez. El escritor francés François Rabelais (s. XV-XVI), autor de obras famosas como Gargantúa y Pantagruel, nunca había oído decir que un gran hombre odiase el buen vino...

         Nuestro insigne Quevedo (1580-1645) pedía mezclar con el vino diligente la rosa delicada de los amores. El compositor vienés Johann Strauss (1825-1899) creía que un vals y una copa de vino invitaban a repetir...

          El novelista francés Alejandro Dumas (1802-1870), autor de un célebre diccionario de cocina, consideraba que el vino era la parte intelectual de la gastronomía, mientras que la comida era la parte material...



martes, 27 de julio de 2021

Los banquetes

 

National Geographic

          Un banquete es una comida espléndida o muy concurrida y con la que generalmente se celebra algún acontecimiento. La palabra procede del francés. A Francia llegó del italiano "banchetti" por los banquillos en los que se sentaban los comensales en la Edad Media. En el libro "Banchetti" de Messisburgo, editado en 1549 en Ferrara, aparecen acomodados así tanto príncipes como señores.

          Los franceses usaban la palabra "banquet" ya en el siglo XIV. En el siglo XVI ya la usábamos nosotros. El Venerable diccionario de autoridades, de la Real Academia Española, editado en 1726 lo define como "una comida, merienda o cena espléndida, regalada y abundante de mucho aparato y diversidad de manjares en la que concurren muchos convidados".

          En la antigüedad las reuniones sociales solían comenzar con un preámbulo en el que los convidados abrían boca con una mezcla de vino y agua servida en un rincón de la estancia. Era una forma de empezar el banquete que vendría después, una comida suntuosa servida por criados de ambos sexos. Generalmente era preparada por las mujeres de la casa y signo del poder económico del organizador de los fastos.

          Uno de los iniciadores de este arte fue el noble romano Marco Gavio Apicio (siglo I d. C.) y su libro "Del arte de cocina". En el mismo sacaba provecho gastronómico de todo los alimentos, ya fueran de la tierra o del mar.

          El escritor y político romano Publio Petronio (siglo I d. C.), autor de la célebre obra, en prosa y verso, "Satíricon" detalla el fastuoso banquete de Trimalción, personaje que habita un lujoso palacio y que ofrece a sus invitados un gran festín, famoso por interminable. En el mismo, los platos se suceden servidos sin parar, de forma novedosa y sorprendente. El narrador concluye con uno de los invitados comentando: "al llegar al jamón nos dimos por vencidos".

          El gran novelista y gurmet Alejandro Dumas (1802-1870), autor del Gran diccionario de cocina, sucumbió también al encanto de un banquete en "El conde de Montecristo". En el capítulo V describe el banquete de los esponsales de Edmundo Dantés con Mercedes.

NOTA

          El filósofo griego Platón (427-348 a. C.), en "El banquete" trata sobre diálogos filosóficos y literarios. Hoy la palabra podría llevarnos a engaño por no tratar sobre gastronomía...

El apio en rama

 

mejorconsalud.as.com

          El apio ("Apium graveolens") es una planta perenne bianual de la familia de las umbelíferas, de 30 a 50 cm de altura, tallo robusto y grueso, acanalado, y hojas pinnadas finas y de sabor intenso y aromático. Florece de junio a octubre.

          Es originaria del litoral mediterráneo. Su cultivo es muy antiguo. Se han encontrado restos en tumbas egipcias. Los antiguos griegos y romanos aprovecharon las cualidades culinarias y medicinales del apio silvestre. Las hojas del apio silvestre servían para ceñir la frente de los poetas vencedores de los juegos circenses.

          El médico griego Hipócrates (siglo V a. C.) también lo usaba como medicina. El apio de tallos carnosos llegaron a Italia en el Renacimiento.

          Contiene vitaminas A, C, E, grupo B, minerales (buena fuente de potasio), mucha fibra y pocas calorías. Baja la tensión, favorece la digestión y tiene efecto diurético.

          En cocina se utiliza para aromatizar salsas. Sus ramas crujientes acompañan muy bien las ensaladas. En un caldo vegetal, junto con otras verduras, ayuda a calmar el hambre durante un par de horas.

          Forman parte de las "crudités", mojadas en diferentes salsas. Se conserva muy bien en el frigorífico (hasta dos semanas), en el compartimento de las verduras.