jueves, 29 de octubre de 2020

La pasta alimenticia

 

magazinedigital.com

          La pasta italiana o "pastasciutta" es la masa no fermentada de harina o sémola de trigo duro (o semiduro) con agua y, en ocasiones, huevos u otros ingredientes, torneada de muy diversas formas. Puede ser fresca o seca, artesanal, industrial o integral. A veces, su masa se colorea con espinacas, tinta de calamar, remolacha, etc. También, puede rellenarse de setas, queso, jamón.

          Es uno de los alimentos elaborados más consumidos del mundo, de conservación indefinida y con un amplio abanico de posibilidades culinarias.
 
          Posiblemente la pasta vio la luz en China, según se habla de ella en libros chinos de principios de la era cristiana. Luego habría pasado a Persia y sus suntuosas cocinas. De allí pasó a los árabes y estos la extendieron por occidente.

Sicilia

          En Cagliari (Sicilia) se producía abundantemente el tipo de trigo duro adecuado para la elaboración de la sémola con que se fabrica. En el siglo IX, durante la dominación musulmana de Palermo (Sicilia), se escribieron los documentos italianos más antiguos y venerados sobre los "maccheroni" (en italiano designa toda la pasta). Se fabricaba un alimento que llamaban con el nombre árabe de "atriya" u "hogaza cortada a tiras". Los sicilianos se inspirarían en este alimento, cambiando la materia prima por trigo, para fabricar los primeros "spaghetti", que llamaron simplemente "tría", palabra que pasó a significar una pasta alimenticia filiforme.

          El primero en indicar que Sicilia fue la promotora de este producto (en siciliano, "maccaruni") fue el escritos árabe Idrisi. En 1154 ya dejaba constancia de que "en Sicilia hay molinos y agua abundante y se fabrican cantidades de tría tan abundantes como para abastecer a la península (itálica) y a los territorios musulmanes". Debía de tratarse ya de pasta asecada pues de lo contrario no hubiera podido aguantar en buenas condiciones los viajes por el mar.

          Así, parece que no fue Marco Polo quien llevó la pasta a Italia desde China donde la conoció.

          Como para obtener una buena pasta se necesitaba sémola dura, buena agua potable, sal y buen sol, lógicamente la industria se desarrolló en las zonas de la península italiana que disponían de estos ingredientes. Desde allí se extendió por toda Italia.

          Fue solamente a principios del siglo XX que un tal Cirillo ideó un procedimiento para el secado artificial de la pasta. Fue en Torre Annunziata, Nápoles. Es quizá por ello que Nápoles ha adquirido fama de ser la "capital de la pastasciutta".

España

          A la Península ibérica la pasta entró por el sur, traída por los árabes; y por el este, a través de nuestras guerras con Nápoles. En España se conoció la pasta con el nombre de "alatria" (del mozárabe) y ya hablaban de ella con normalidad los libros de Sent Soví (siglo XIV) y de Rupert de Nola (siglo XV). También habla de ella Arnau de Vilanova (1240-1311).

          La pasta llegó a Francia con los cocineros del séquito de Catalina de Médicis (1519-1589) al casarse con el futuro rey francés Enrique II.

          



          

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